Por: Rodrigo Villalba Mosquera

Se aplazó la fiesta. Aunque por un par de minutos tuvimos en el bolsillo el tiquete a Rusia 2018, hoy seguimos en vilo gracias a la genialidad del guaraní Antonio Sanabria –jugador del Real Betis de España- y de los errores de uno de los nuestros quien casi nunca se equivoca, David Ospina. Sin embargo, la responsabilidad mayor se debe atribuir a Pékerman, entrenador del combinado patrio, quien debió ‘congelar’ el partido con una estrategia de control de balón, quemando tiempo -incluso haciendo cambios- y no promover un ataque innecesario.

Diferente a Paraguay, los nuestros -pese a jugar mejor- cometieron unos errores terminando con el resultado que hoy queremos olvidar. Luego del majestuoso gol de Falcao, tras el imponente pase de Chará, el equipo se relajó, subestimando la capacidad del contendor, caracterizado por remontar marcadores adversos.

No soy comentarista deportivo, pero comparto lo que acá escribo, como un apasionado seguidor de nuestra gran selección patria.

Pero estas sanas críticas de todos y el ‘guayabo’ nacional que nos causó el resultado del crucial partido, deben quedar en el pasado, y a partir de hoy no debemos señalar y menos condenar a los integrantes de nuestra selección, quienes han sido unos héroes. No podemos olvidar los momentos de júbilo y felicidad colectiva que nos han propiciado. El comportamiento de la selección en el mundial de Brasil fue excelente y en las eliminatorias presentes hacia Rusia son muy buenas.

Los convocados a la selección nacional son deportistas de talla mayor que juegan en los más importantes clubes del futbol mundial, como el Boca de Argentina, el Cruzeiro de Brasil, el Monterrey de México, el Aves de Portugal, el Mónaco de Francia y el Bayern Munich de Alemania, entre otros, lo que significa que son competitivos.

Lo sucedido frente al Paraguay fue un traspiés, que nos obliga a ganar el próximo martes en Lima, tenemos con qué y lo vamos a lograr para clasificar en forma directa.

Es hora de pasar la página. Soy un convencido de las capacidades del profesor Pékerman, de Ospina y de todos y cada uno de los grandes jugadores de esta selección. Tenemos que olvidar el impase frente a los paraguayos y pensar en el encuentro del próximo martes frente a Perú. Nuestro onceno necesita ver la confianza de todo el pueblo colombiano y por lo mismo ese día debemos portar la camiseta, ondear el tricolor patrio y ver el encuentro con la emoción que significa clasificar a una copa mundo.

David Ospina, Santiago Arias, Dávinson Sánchez, Cristian Zapata, Frank Fabra, Carlos Alberto Sánchez, Abel Aguilar, Edwin Cardona, Juan Guillermo Cuadrado, James Rodríguez y Falcao García, serán los encargados de devolvernos el alma al cuerpo.

Este martes, con todo el optimismo, apoyemos a los nuestros.